“¡Animals, animals!”. El grito sacudía la lluviosa jornada en Old Trafford, el estadio del Manchester United que hoy es conocido como El teatro de los sueños. Aquel 16 de octubre de 1968 fue el escenario de una pesadilla para los dueños de casa. No pudieron con el duro Estudiantes diseñado por Osvaldo Zubeldía y se quedaron con las manos vacías. En La Plata, muy lejos de ese suelo inglés, gozaron como nunca. En ese ensordecedor ambiente rugió el León, el rey de la selva. Y, por lo tanto, de todos los animales.
Estudiantes había encontrado la fórmula del éxito bajo la astuta conducción de Zubeldía. El juninense era un técnico trabajador y estudioso -alumno destacado de Victorio Spinetto- que les dio a los pincharratas un estilo inconfundible. Se trataba de un equipo áspero, inteligente, pícaro para explotar hasta la última zona gris del reglamento, ordenado tácticamente y con espíritu ganador.
Con esos argumentos se impuso 1-0 a Manchester United en la primera final de la Copa Intercontinental del ´68, en la cancha de Boca. El duelo había sido duro, parejo, con Estudiantes abriendo su frondoso manual de procedimientos para quedarse con el triunfo. Lo logró con un gol de Marcos Conigliaro. Los ingleses sufrieron la expulsión de Norbert Stiles -todos los conocían por su apodo: Nobby-, un mediocampista tan fuerte que rozaba lo violento. Bueno, no rozaba: pegaba. Se podría decir que jugaba con los dientes apretados, pero le faltaban varios, lo que le confería una apariencia feroz a su diminuto físico.
La revancha se disputó en un clima totalmente hostil para los platenses. El grito de “¡animals!” atronaba con la misma naturalidad con la que los hinchas británicos habían hostigado a la Selección argentina en el partido del Mundial 1966 que quedó en el recuerdo por la expulsión de Antonio Rattín, el capitán albiceleste.
Manchester United contaba con excelentes jugadores como Robert Charlton, Bobby, el mejor futbolista inglés de la historia; el fantástico George Best, un norirlandés que era un espectáculo en sí mismo, el escocés Denis Law… El técnico Matt Busby disponía de mucho talento en su equipo. El elenco local salió en procura del gol tratando de no darle respiro a su rival. Zubeldía había apelado a una formación pensada específicamente para responder a esa situación. Néstor Togneri no podía despegarse de Bobby, Oscar Malbernat bien pegado a Best, el Tato José Medina sobre William Morgan, el otro puntero, Raúl Madero o Ramón Aguirre Suárez sobre Law, Carlos Salvador Bilardo corriendo a todos en el medio…
El plan de Busby se encontró con un contratiempo inesperado. Muy temprano Estudiantes aumentó su ventaja cuando un tiro libre ejecutado por Madero -sí, el médico que acompañó al Narigón Bilardo en el cuerpo técnico de la Selección campeona en México ´86- hizo blanco en la cabeza goleadora de la Bruja Juan Ramón Verón, uno de los encargados de dotar de calidad a ese sólido Estudiantes.
El gol obligó a los Diablos Rojos a lanzarse al ataque a todo o nada. Se toparon con una notable actuación del arquero Alberto Poletti. El Flaco se lució contra intentos de Best, David Sadler y Charlton. La lluvia conspiraba contra los protagonistas. Se luchaba más de lo que se jugaba.
Poletti interrumpió una incursión ofensiva de Law, quien quedó lesionado. El Flaco, fiel al libreto, hizo un poquito de tiempo. El escocés dejó la cancha. Poco antes del final del período inicial el arquero Alex Stepney le negó el segundo tanto a Conigliaro. Estudiantes hacía pie en Old Trafford.
La tozuda búsqueda de Manchester en los últimos 45 minutos chocaba con la muralla que plantaron los pincharratas cerca de su área. Los hombres de Zubeldía rechazaban una y otra vez. Ya no jugaban. Sólo aguantaban. Bobby Charlton, imposibilitado de librarse de Togneri, no pesaba en el partido. Tampoco el habilidoso Best.
Las faltas fuertes se repetían. Medina le entró fuerte al genial norirlandés, ese que acuñó una frase que lo pintaba de cuerpo entero: "Gasté la mayor parte de mi fortuna en mujeres, alcohol y coches deportivos. El resto lo desperdicié". Best se enojó, le pegó al defensor y se fue expulsado. La misma suerte corrió Tato.
Con poco tiempo para el cierre de los 90 minutos, los visitantes fallaron al forzar la posición adelantada de los británicos y Morgan tuvo campo libre para empatar. El árbitro Konstantin Zecevic decretó el final del partido. El grito de “¡animals”! reapareció con una intensidad renovada. Los jugadores de Estudiantes ya no lo escuchaban. Ellos, como buenos leones, rugían en Old Trafford.
Manchester United 1 - Estudiantes 1
Manchester United: Alex Stepney; David Sadler, Bill Foulkes, Shay Brennan, Tony Dunne; Paddy Crerand, Robert Charlton; William Morgan, Denis Law, Brian Kidd, George Best. DT: Matt Busby.
Estudiantes: Alberto Poletti; Oscar Malbernat, Ramón Aguirre Suárez, Raúl Madero, José Medina; Carlos Salvador Bilardo, Carlos Pachamé, Néstor Togneri; Felipe Ribaudo, Marcos Conigliaro, Juan Ramón Verón. DT: Osvaldo Zubeldía.
Incidencias
Primer tiempo: 6m gol de Verón (E); 44m Carlo Sartori por Law (M). Segundo tiempo: 25m Juan Miguel Echecopar por Ribaudo (E); 43m expulsado Best (M); 43m expulsado Medina (E); 44m gol de Morgan (M).
Cancha: Manchester United. Arbitro: Konstantin Zecevic, de Yugoslavia. Fecha: 16 de octubre de 1968.