Sobre la identidad y el arte
En Desfile, su libro más reciente que fue galardonado con el último premio Goldsmiths, la británica Rachel Cusk ahonda sobre la identidad y la creación, y para ello inventa el personaje de G, un artista cuya vida contiene muchas vidas.
Aficionada desde la niñez a escribir y a dibujar, Cusk reconoció que en su adolescencia llegaron a interesarle más las artes visuales que la literatura, a la que se dedica desde hace años con obras como las que forman la trilogía de novelas A contraluz, Tránsito y Prestigio, o Segunda casa (premio Femina de novela extranjera).
La escritora nacida en 1967 abordó ese y otros temas en un encuentro reciente con periodistas en la ciudad española de Barcelona.
El feminismo y las cuestiones relacionadas con las mujeres tienen mucho peso en su trayectoria literaria, y vuelven a presentarse en esta novela. "¿A partir de qué momento y cómo las mujeres encontraron un espacio para poder ser creadoras?" es una de las preguntas clave que atraviesan el libro.
FRAGMENTOS
En Desfile Cusk traslada al lector hasta el mundo del arte, en una obra fragmentaria en la que hay, entre otros, un artista que un buen día lo empieza a pintar todo del revés, incluida su mujer, que no aparece muy agraciada en los lienzos.
También figuran una pintora que crea una obra que es rechazada por su marido y otro pintor que es negro y al que no se le da importancia.
A juicio de la escritora, hasta un momento determinado de la historia, toda mujer que quería ser artista "no podía vivir como mujer, no podía tener hijos; en realidad tenía que ser como un hombre y, solo a partir de comportarse como tal podía ser artista".
"El libro –prosiguió– plantea la pregunta de cuándo podemos hablar realmente dentro de la historia del arte de la mujer creadora. Tal vez es necesario llegar a la violencia para poder construir una verdadera mirada femenina".
Consultada acerca de la identidad de G, Cusk respondió que se trata de un nombre anónimo que ha dado a artistas diferentes que aparecen en la obra porque el aspecto del "anonimato" también es importante.
En cuanto a nuevos proyectos literarios, Cusk señaló que sigue escribiendo Desfile sin saber "exactamente hasta dónde me llevará porque siento que todavía tengo cosas que decir al respecto".
Bromeó con que en su nueva novela cambiará la letra del protagonista y ya no será la G, pero insistió en que por su concepción de la literatura precisa tener una imagen completa de lo que quiere decir. Para ello, necesita dar dos o tres pasos para llegar hasta allí, como ya le pasó con la trilogía iniciada con A contraluz.