Soberanía, honor y geopolítica

Hace un tiempo decíamos en La Prensa (y hoy volvemos a repetirlo) aquel párrafo del diplomático y ensayista Abel Posse (2022): "Habíamos reclamado durante siglo y medio. Por fin se produjo: el 2 de abril nos despertamos pisando el suelo volcánico de nuestras Malvinas después de un ciclo de dieciséis años de chicanas británicas desde que se recomendó por aplastante mayoría mundial la correspondiente descolonización. Fue una operación militarmente admirable. Se aprovechó en forma brillante el factor sorpresa en tiempos de descarado espionaje satelital y del otro. Los argentinos en pocas horas reconquistaron el bastión sin el costo sangriento presumible".

Aun, no podemos olvidar que, en esta Argentina, lamentablemente acostumbrada al `no te metas', hace cuarenta y tres años revivió el espíritu de nuestras luchas patrias, de nuestra herencia grecoromana e hispánica en un gesto heroico, heroísmo que fue compartido por todo un pueblo, por todos aquellos que se sentían argentinos. Y que ese gesto heroico, además, fue acompañado y admirado por todas aquellas naciones a las cuales nos unen lazos de sangre, de tradición y de idioma. Nos acompañaron los pueblos de Iberoamérica. Esa Patria Grande, América nuestra, como profesa Rubén Darío `que tiene sangre hispánica y que aún reza a Jesucristo y que aún habla el español'. No podemos olvidarlo.

HAZAÑA Y HEROISMO

También quiero repetir que esta Gesta fue: Una hazaña de la juventud. ¡Hoy podemos decirlo sin dudar! Fue una hazaña de la juventud argentina, tan lejos de los materialismos actuales, tan lejos de la pusilanimidad y chatura que hoy abunda entre los argentinos. Podemos decir que fue "Cruzada", porque merecen este nombre los que pretendían llevar al pueblo argentino a restaurar su "Irredenta Perla Austral" donde se profesó públicamente y sin temor la fe de nuestros próceres a lo largo de nuestra orgullosa historia. Y como nos dice el Brigadier VGM García Puebla: “Malvinas fue la última carga de la caballería hispanocatólica contra el nuevo orden mundial”.

Una vez más, hoy diremos sin dudar que: no fue un heroísmo inútil, fue un parapeto insalvable y fue al mismo tiempo altar de glorias imperecederas, ante el cual renovamos nuestra decisión de volver a ser una Nación grande y orgullosa. A cuarenta y tres años de la Gesta de Malvinas, a los argentinos se nos impone una misión: aprender a pensar la defensa de la Patria y nuestro futuro de acuerdo con los más altos estándares del arte y la estrategia. Estándares que nosotros con orgullo podemos llamar "sanmartinianos", los más altos que ha dado la historia.

En ese aspecto, el Instituto ELEVAN (Estudios y Legado en Valores Nacionales) ha redoblado la apuesta y ha desarrollado una oferta educativa, abierta a la comunidad única, federal y siempre apuntando a la excelencia académica y la integración de los conocimientos teóricos con el pensamiento de los temas nacionales, buscando aportar soluciones argentinas a los problemas argentinos. Adaptándonos a los tiempos que corren, nuestro esfuerzo educativo también se vehiculiza a través de las nuevas tecnologías de la información. Desde hace 4 años dictamos la diplomatura universitaria “Malvinas, Educación y soberanía” para aprender a enseñar Malvinas. (ver www.elevanargentina.com.ar)


ISLAS Y MARES USURPADOS

Gran Bretaña usurpa las Islas Malvinas desde 1833 y pretende sostenerlas. Este es nuestro desafío geopolítico y estratégico nacional. Nuestras islas y mares están usurpados por una potencia extranjera.

Es importante destacar un reciente artículo publicado en ´Escenario Mundial´, donde, recientemente una parlamentaria británica afirma que “hay que proteger las Malvinas como un activo crucial para la defensa del Reino Unido”. Confirmando la intención de mantener la usurpación a todo coste.

“Los territorios de ultramar no son reliquias, son clave para la seguridad del Reino Unido” afirmó la parlamentaria británica, Arlene Foster de Aghadrumsee, luego de visitar Malvinas. Junto con una delegación de los “Amigos de los Territorios Británicos de Ultramar”, la funcionaria viajó a las Islas donde se reunió con la población local y miembros de la legislación británica ilegal de Malvinas para “tratar temas clave”.

Esta señora lo dice claramente y sin tapujos: Asimismo, comparó a las Malvinas con Gibraltar, afirmando que ambos espacios son “puertas de entrada vitales para las estrategias de defensa del Reino Unido y sus aliados”. En sus palabras, las cree cruciales para respaldar las capacidades e intereses británicos alrededor del mundo. En el caso de las Islas, son “un activo clave para asegurar las rutas marítimas y los intereses antárticos”.
“(Los territorios de ultramar) extienden nuestra influencia por todo el mundo y proporcionan la infraestructura que necesitamos para responder con rapidez a las amenazas emergentes. Si no invertimos en su defensa y desarrollo, corremos el riesgo de ceder terreno estratégico a nuestros adversarios”.

Mas claro imposible. Allí están sus intereses. Claramente contrapuestos a los de la Argentina. Por ello como en 1763, en 1806,1807,1845, 1904,1982: la defensa de la soberanía nacional es un deber y un compromiso de honor de todos los argentinos.


SIN DESTINO NI PROVIDENCIA

En noviembre de 2024 decíamos en La Prensa (y hoy lo repetimos): “Existe toda una corriente filosófica y de ella una creencia generalizada de que las cosas no tienen sentido en sí mismas, que nada tiene significación y que es tan sólo un rasgo de subjetividad el atribuírselo. Según este pensamiento la historia carece de dirección y la vida de cada persona es puramente contingente: puede ser de una manera o al revés. La idea predominante (entre los globalizadores) es que no hay destino, ni vocación, ni mucho menos Providencia. De igual modo prevalece una idea generalizada, una mentalidad, una omisión voluntaria de todo sentimiento, dirección y significado de las cosas. Entre ellos, también el territorio -nuestras islas Malvinas-, al cual se lo mira como un mero recipiente, un espacio a llenar. Nada de terra patrum, nada de territorialidad, nada de patria, nada de unidad de destino. Sólo un soporte donde apoyarse y que puedes utilizar, sólo una tierra fértil para explorar, sólo recursos naturales. En todos los casos, un territorio que no hay porque considerar como patrimonio heredado, espacio que no es negociable y que hay que defender. 

Así vaciado de sentido trascendente el territorio, la terra patrum, se convierte en un bien que el gobierno de turno a cargo del estado puede ceder, vender o permutar libremente. Total ¿qué significado intrínseco guarda el territorio nacional? Por ello debemos estar atentos a aquellos que nos dicen: ´Tenemos que ser universales, hay que amar a toda la humanidad y amar a la Patria es un egoísmo, es como si nos dijeran que porque amamos a la propia familia y a los hijos, a la esposa o a nuestros padres, tenemos que odiar la familia de los demás. No. Solamente quien es capaz de amar a la propia familia, es capaz de comprender y de respetar el amor que el otro tiene por su familia. Solamente el que es capaz de amar a la Patria, es capaz de comprender y de respetar el amor que el otro tiene por su propia Patria´”.

Juan Pablo II, cuando era arzobispo de Polonia, escribe las siguientes palabras: “No nos desarraiguemos de nuestro pasado, no dejemos que éste nos sea arrancado del alma, es éste el contenido de nuestra identidad de hoy. Queremos que nuestros jóvenes conozcan toda la verdad sobre la historia de la Nación, queremos que la herencia de la cultura polaca, sin desviación de ninguna clase, sea transmitida siempre a las nuevas generaciones de polacos. Una nación vive de la verdad sobre sí misma, tiene derecho a la verdad sobre sí misma, y sobre todo, tiene derecho de esperarla de quienes educan, de quienes están al frente de las instituciones pre- escolares, escolares y universitarias. Esta es la sustancia de nuestra oración por la Patria que nosotros deducimos de todo nuestro pasado. No puede construirse el futuro más que sobre este fundamento. No se puede forjar el alma del joven polaco si se lo arranca de este suelo profundo y milenario. En efecto, dejado de saber quién es y qué es se convierte en presa fácil de las propias debilidades. Por esta razón nosotros elevamos una oración por el futuro de Nuestra Patria, porque la amamos. Que nadie se atreva a poner en tela de juicio nuestro amor a la Patria. Que nadie se atreva”.
 

NUESTRA TAREA

Tenemos en nuestro corazón el orgullo de contribuir (con nuestra labor de servicio en las FF.AA. y en ELEVAN) a la restauración intelectual y académica del pensamiento nacional. El pensamiento nacional que defiende el suelo y el subsuelo, el mar y el espacio aéreo de la Patria, sí, pero sobre todo defiende al pueblo que lo habita y a la cultura y la fe que lo enaltece y dignifica. Por ello reivindicamos a los grandes pensadores nacionales centrados en el concepto de la soberanía y la libertad de acción de los pueblos.

Defendemos la soberanía nacional, la integridad territorial, la proyección marítima y los intereses materiales y espirituales de la Patria, que son los del pueblo argentino todo. Nuestra identificación con el pensamiento nacional es nuestra decisión de luchar por los intereses del país, que están a la vista.

No pertenecemos ni perteneceremos jamás a círculos oscuros que se amparan en la noche para ver el daño que producirán durante el día. Esos grupúsculos han atacado siempre a las verdaderas tradiciones nacionales y han jugado siempre en contra de los intereses de la Patria y del Pueblo. Cipayos.

Hoy 2 de abril, repitamos una vez más: La soberanía de la Patria, es el derecho que tiene un pueblo sobre su tierra, el derecho que tiene un pueblo sobre su historia, el derecho que tiene un pueblo sobre sus instituciones, el derecho que tiene un pueblo sobre sus dominios. Esa soberanía de la Patria es por la cual tenemos que trabajar y luchar, y también tenemos que rezar a Dios, porque un pueblo necesita de una tierra para vivir, para respirar, para crecer y para desarrollarse, para cumplir la misión se le ha dado en la historia.