LA NUEVA ARGENTINA

La casta es el gran enemigo de la pujanza de las Fuerzas del Trabajo

Se viene una sociedad más bulliciosa. La política estatista, dirigista e intervencionista ha provocado tantas víctimas, o más, que las de la misma Naturaleza.

 

El Gobierno cuando asumió no quería llevar adelante un plan económico limitado, ya se había ensayado en el país y los resultados le hicieron un gran daño. Con poco apoyo en el Congreso pudo trabajar constructivamente y comenzar a resolver cuestiones fundamentales, iniciando el cambio del sistema estatista, intervencionista y dirigista, responsable de desmayar la economía y las instituciones liberales promovidas por la Constitución de 1953.

Confiado en alcanzar, en las elecciones legislativas de este año, más apoyo en el Congreso, promete un nuevo capítulo para liquidar problemas jurídicos, sociales, y económicos, que perturban la tranquilidad interior y afectan a la mayoría de los argentinos. Pero, el dilema del país, aunque con más esperanza, sigue siendo el mismo: si se puede confiar en que se le permitirá al Gobierno enfrentar los problemas nacionales, cuyas soluciones no pueden demorarse. Según las encuestas, muchos sectores creen que Javier Milei llevará adelante un plan político más definido, y que actuará con decisión y valor civil para cumplirlo.

En un año electoral solo irresponsables pueden anteponer los cálculos electorales a los intereses generales. La gente no quiere un país exhausto, dividido, y enervado, que atraiga males difíciles de calcular, no está para discusiones académicas ni para ensayos teóricos, se deben resolver problemas que pueden gravitar decisivamente sobre el futuro, en términos y plazos angustiosos. Ello requiere la máxima concentración de todas las fuerzas activas, sin dispersión en luchas que pueden postergarse para periodos de mayor estabilidad y tranquilidad.

No atraen a la parte madura de la sociedad quienes, en un clima de crisis, van detrás de especulaciones electoralistas, las cuales nada traen para el porvenir de la República. Se sabe quién es quién, por eso no debería tentarse el Gobierno en ser atraído por quienes ya han comenzado el periodo de disputa por el poder.

Los que votaron por la actual alternativa, no esperan una actividad pasiva, sino que continúe resolviendo los grandes problemas nacionales, enfrentando y aguantando la presión de la baja política y de una burocracia dotada de un formidable poder de resistencia.

EL TORO POR LAS ASTAS

Políticos y periodistas tienden a sustraerse del análisis de las dificultades buscando culpables sin notar siquiera a quienes tienen una mirada más serena y ajustada de la realidad. Hay que tener coraje para tomar al toro por las astas y no incurrir en falsos recursos de oratoria y propaganda.

El problema de las inundaciones es un ejemplo: no es solución la casa de brujas o las declaraciones de los distintos sectores políticos intentando cortar cabezas opositoras.. Cuando la responsabilidad es del César hay que dársela a él y no a quien se tenga a mano como chivo expiatorio, eludiendo el fondo de la cuestión.

El problema de las inundaciones es problema técnico y económico, sin plata no se pueden encarar las soluciones con eficiencia, solo se podrá realizar lo elemental para que puedan volver los damnificados a sus hogares, con alguna que otra ayudita del Estado y la descomunal solidaridad privada. Mientras los órganos de difusión sigan eludiendo el tema de fondo, de ésta, y otras cuestiones del mismo tenor, Bahía Blanca y otras ciudades seguirán incubando nuevas tragedias.

La política estatista, dirigista e intervencionista ha provocado tantas víctimas, o más, que las de la misma Naturaleza. Se necesitan decisiones que solucionen el problema en sus aspectos básicos y fundamentales, tomar medidas adecuadas para atenuar, en lo posible, los efectos perniciosos de las inclemencias del tiempo, en vez de salir del paso momentáneamente.

Pero, para ello, se necesita generar riqueza, se podrá si se ayuda e insiste al gobierno actual a que apure todo lo posible el cambio estructural que prometió, es imprescindible, también, para que no vuelva a votarse a la casta.

¿QUE SIGNIFICA CASTA?

Los que se enojan con la mención de este término, no entienden, con claridad, el sentido que el Presidente le da, propinándole tantos improperios. Para explicarlo, sobre todo a los periodistas, hay que enumerar lo que se considera Fuerzas del Trabajo: empleados, obreros, empresarios, profesionales, hombres de campo,estudiantes y demás personas útiles a la sociedad.

Muchos de ellos, que hoy apoyan con decisión a Milei, han cumplido con sus deberes cívicos a través de partidos políticos. Pero, muchos de sus dirigentes, tal como los Kirchner, Massa, Moreau, Losteau y otros varios de la misma calaña, no se han sentido miembros de esa gran colectividad. Por el contrario, se han comportado como una pieza extraña a las Fuerzas de Trabajo, como integrantes de una casta aparte, con intereses propios, recurriendo a ellas sólo para obtener caudal electoral e ignorando sus verdaderos intereses e ideales.

En general, aquellos que construyen con su trabajo la grandeza del país, están expuestos, constantemente, a ser manejados por el Estado o por pequeñas camarillas sindicales que coartan su libertad, pretenden manipularlos como personas sin ideales ni voluntad, como entes anónimos carentes de toda dignidad humana. Esa es la casta a la que se refiere Javier Milei. Los sindicalistas líderes mafiosos, también forman parte de la misma.

HOLGAZANES

Durante años “trabajador” es una palabra que ha perdido su sentido. Cuántas personas holgazanas, perezosas y hasta delincuentes, quienes constituyen la antítesis de lo que es un verdadero trabajador, están ocupando cargos directivos en la pequeña política, tanto gremial como en la general. Han sido y son enaltecidos por una propaganda subalterna que los representa como destinatarios y representantes auténticos de lo que es el trabajo. Mientras, son relegados obreros capaces, leales, y dispuestos a realizar una labor constructiva, deseosos de progresar en un clima de orden y de superación en sus ocupaciones habituales; en general todos aquellos que quieren construir para sí y sus familias algo que signifique un aliciente en la vida.

Los argentinos se están hartando de que personajes inferiores, sin ningún ascendiente real, se hayan convertido, por un sistema perverso y corrompido, en personajes dotados de poderes increíbles, tal como los Moyano. Los caudillos sindicales de este tipo deberían ser barridos sin conmiseración, a menos que se les haga entender la gran responsabilidad que tienen. En vez de esperar remedios de la vieja política, tendrían que ayudar a quienes están dispuestos a dar soluciones prácticas y convenientes para todos y no solo para una pequeña minoría. Habría que dejar de tenerles miedo y aprender a enfrentarlos, tampoco se tendría que respetar al Estado si no lo merece.

Corresponde a la sociedad animarse, con las garantías que todavía da la ley, a luchar contra ambos males. Va en ello nuestra oportunidad de construir un futuro de progreso de acuerdo con las posibilidades del país y nuestra libre iniciativa. También se incluye el respeto que nos merecemos a nosotros mismos y a nuestra propia dignidad.

NUEVO MODELO

Es hora de reivindicar la palabra trabajador, el Gobierno tiene la facultad de crear las condiciones de progreso para que ello ocurra. Promovamos el gran cambio si vemos que se avanza hacia un sistema donde el gobierno no se entrometa en todo, salarios, precios, realización de grandes obras y promueva la iniciativa de los trabajadores en todos los órdenes.

Insistamos en que sean aprovechados los recursos del país y la incorporación de capitales para que podamos disponer de riquezas que eviten catástrofes naturales, frenen el alza de precios, mejoren salarios, combatan la carestía de vida, entre otras fructíferas cosas.

Si se logra riqueza se podrán reconstruir nuestros propios capitales y las Fuerzas de Trabajo permitirán al país salir del estado de languidez en que estamos. Abandonemos temores infantiles y prejuicios del pasado y hagamos un enérgico esfuerzo para que el país recupere el rango mundial que le corresponde entre las naciones civilizadas de Occidente.

El Gobierno, por su parte, tiene el deber de esforzarse por recuperar la confianza disminuida por algunos errores que sembraron dudas sobre su honestidad. No debería equivocarse más y olvidar que el Estado además de garantizar un marco normativo común a los miembros de la sociedad y ser responsable del orden –aquí se apedrea hasta las ambulancias- también ejerce un efecto de demostración ético para toda la sociedad, no solo por las consecuencias de sus acciones, sino también como modelo de eticidad implícita. Un Estado arbitrario difunde ilegitimidad e ilegalidad, en cambio, disminuyendo la arbitrariedad, el resultado es inverso.

Si se recupera la confianza y apresuran las condiciones que procuran capitales, más fábricas, más producción y productividad, tecnología, combustibles y maquinarias, contaremos con mucha más demanda de mano de obra, mejores salarios, y se evitará el peligro de la desocupación.

Como lo aseguró en la campaña, el Presidente debería dejar atrás todo tipo de intervencionismo, salvo el que permita ir hacia la libertad económica, facilitar el libre juego del mercado y la acción pujante de las Fuerzas del Trabajo, en procura del aumento de la producción y la disminución de los precios.

Se descarta que la parte más dura de la oposición continuará pronunciándose en contra de cualquier medida del Gobierno: la solución no es otra que la de informar objetivamente los problemas a la opinión pública, a fin de que pueda participar activamente y constructivamente en las soluciones.

Con respecto al PRO, se debería lograr consenso en vez de soslayarlo; Mauricio Macri está mostrando a la sociedad un interés real por el país, apoyando y dejando atrás cualquier tipo de resentimiento. Pero no hay que seguir tirando de la cuerda: la política es alianza y acuerdos, mantener las relaciones amistosas con quien puede ayudar a la gobernabilidad, es imprescindible. El Carlos Menem de los noventa nos dio un paradigmático ejemplo.

LA CONJURA

Javier Milei tuvo el merito de iniciar una dura labor de ordenamiento de ideas y una más clara decisión de romper los mitos y prejuicios que protegían el menor esfuerzo, francamente fáciles para cualquier fuerza política, pero camino suicida para el país. Comenzó un cambio necesario e impostergable. Pero, el surgimiento del mínimo conflicto es atribuido, inmediatamente, por los que están empeñados en su fracaso, a atribuirlo a la política de apertura de la economía, al liberalismo, para decirlo con todas las letras. El objetivo es crear temor en el sistema, que a duras penas, se está intentando imponer y que la gente vuelva a preferir el corral sin tranquera.

Se advierte una verdadera confabulación antigobierno que está afectando al país. Cada sector tiene sus propios voceros caracterizados. Cada uno de ellos responde a la conformación mental del sector que representan y con figuras visibles que personifican a dichos sectores. Algunos radicales, kirchneristas, fuerzas de izquierda, sindicalistas, tienen un importante apoyo de la prensa con ideas socialistas, en general. Les cuesta después de tanta prédica antiliberal y falta de conocimiento histórico, sumado al enojo que les provoca los epítetos del Presidente a sus personas, entender que el progreso, sin duda, vendrá del fortalecimiento de la sociedad civil, el libre mercado, la propiedad privada y el estado de derecho.

Por último lo más importante: si bien, en general, se sigue apoyando, con algunas dudas, la política económica del Gobierno, buena parte de los argentinos tienen muy presente la necesidad de mejorar la Justicia porque es la que nos permite defendernos contra los poderosos que pretenden hacer prevalecer el imperio de su fuerza o de su número. La Justicia es la única protección efectiva contra las ansias de poder, por ello no olvidan que los hombres tenemos derechos por el solo hecho de serlo, es la base de nuestra cultura occidental. Con ideas como esta se combatió la monarquía absoluta.

Hay un cambio bienhechor, también en este sentido: gobierne quien gobierne la mayoría va a combatir todo intento de autoritarismo o totalitarismo, aunque sea enmascarado por políticas demagógicas, como fueron las del gobierno anterior.

“Necesitamos al FMI sí o sí”

El economista Daniel Artana, invitado por el Grupo Financiero Cohen, llevó adelante una disertación en la cual analizó el escenario económico actual y proyectó la dinámica que se desarrollará en los meses venideros, acuerdo con el Fondo Monetario Internacional mediante.

* El programa del gobierno tenía un riesgo de una nominalidad importante en inflación, que se volviera más caótica de lo que ya era en diciembre de 2023. Se podían ver distintos hitos: el primero era evitar el caos. El gobierno resolvió bien con fuerte ajuste fiscal. Eso le permitió al Banco Central comprar muchos dólares y mejorar las reservas netas. Práctica mente las habían normalizado a mediados del 2024”.

* “Eso se fue agotando porque tenían que normalizar pagos al exterior. Entonces apareció el blanqueo, que funcionó mejor de lo que se esperaba. Eso le permitió a los bancos prestar en dólares a los exportadores. Y le dio un colchón de liquidez al Banco Central que le permitió seguir comprando dólares”.

* “Había un tercer hito, donde estamos ahora y que no ha concluido: la necesidad de tener un nuevo acuerdo con el Fondo. Cuando uno miraba los vencimientos, pensar que con un acceso al mercado de capitales se debían financiar los vencimientos, eran cifras muy relevantes. Era necesario el acuerdo para seguir pateando los vencimientos de capital. Eso el acuerdo lo tiene, y tiene algo más. Pero todavía no se firmó”.

* “El cuarto hito es acceder al mercado de capitales para renovar los vencimientos de capital con el sector privado. El quinto sería liberar el cepo e ir a una economía mas normal”.

RESERVAS

* “En ese tránsito el Gobierno empeoró su posición de reservas netas y también se dificultó el préstamo en dólares. El año que viene hay vencimientos de capital con el Fondo que van subiendo, se necesitaba el acuerdo. Además estamos en medio de una situación electoral y hay dudas de qué tiene el acuerdo”.

* “Naturalmente tenía que ocurrir el acuerdo con el Fondo. No good news da lugar a que la gente se ponga nerviosa. Eso es un poco lo que tuvimos”.

* “Sospecho que en el acuerdo con el fondo hay el ir caminando gradualmente hacia la normalidad, no levantar el cepo de inmediato. Al cepo lo veo como una traba para inversiones en el sector real que afecta el crecimiento de largo plazo. Invertimos en energía, pero si se levanta el cepo para dividendos, la restricción cruzada, permitiría acceder mejor a financiamiento o aporte de inversión extranjera directa”.

* “En cuanto al acceso al mercado de capitales, se podría acceder al mercado aún con cepo. Eso está mas asociado a la sostenibilidad de la política fiscal y lo que el gobierno pueda mostrar en cuentas externas. Si Argentina tuviera reservas netas positivas, el riesgo país sería otro”.

DÓLAR

* “¿Qué es lo que uno sabe de lo que dice el FMI? No le gusta el dólar blend, no le gustan las restricciones cambiarias pero acepta que las haya por un tiempo. Cree que el tipo de cambio estaba atrasado a mediados del año pasado y desde ahí nos hemos apreciado más”.

 

Daniel Artana, economista de FIEL.

* “Gastar a cuenta no es una buena receta de política económica. No hubiera bajado el crawling del 2 al 1% mensual. Complica otras cuestiones del orden de la política macroeconómica”.

* “El presidente sigue corriendo la cancha: habló de sacar el crawling al 1% mensual. Eso sería un error. Lo que importa es si el Banco Central tiene los fondos para mantener este tipo de cambio. Estamos en un baile en que necesitamos al Fondo sí o sí. Lo necesitan ya”.

* “Si el gobierno dijera ahora que sube al crawling al 1,5, se equivoca. O se mantiene así, levantando alguna restricción. No se puede ir a un esquema para tratar de deshacer lo que hicieron en el último mes. Empieza a tener tufillo del 10% de devaluación del ’76. No creo que el Gobierno cometa ese error”.

* “El que está haciendo carry trade se tiene que cubrir porque en una semana puede perder lo que ganó en seis meses. Eso se destraba cuando se de a conocer qué hay en el acuerdo con el Fondo. ¿Cuánto darán arriba de los 19.000 millones que ingresarán para pagarle directo al Fondo? No es lo mismo que sean 1.000 millones que 15.000. ¿Qué dirá el acuerdo con respecto a los compromisos de política cambiaria y monetaria?”.

* “La situación patrimonial del Banco Central no digo que es irrelevante pero lo relevante para la tasa de inflación son los flujos. La cuestión patrimonial es de segundo orden de magnitud. El Gobierno ha arreglado los flujos porque el Tesoro no le pide plata al Central y dejó de emitir”.

* “Se pueden tener reservas netas, ¿se podrán usar para intervenir en el mercado cambiario? El Fondo no lo va a permitir. Eso no va a ocurrir. No permitirá que los argentinos nos dolaricemos con dinero barato. Algo de eso tuvimos en el 2018”.

INFLACION

* “La inflación puede perforar la barrera del 2% en abril, no en marzo. Hubo ajuste en la carne, que contamina el índice. También pasó con las tarifas. Después la convergencia hacia la tasa del crawling y la inflación internacional lleva tiempo. Hay inercia y rigidez de precios, hay un montón de cuestiones. No converge en un mes”.

* “¿Podríamos votar con una inflación de 1,5% en octubre? Sí, podemos. Con un crawling al 2% hubiera bajado más lento pero el peso no se hubiera apreciado tan rápido. Después del acuerdo con el Fondo deberían bajar las tasas. Las cosas tienen que ser armoniosas en cuanto a inflación esperada y devaluación esperada”.

* “¿Si sigue subiendo la demanda de pesos, vamos a la deflación? Eso sería una tontería. ¿Qué van a hacer? ¿Van a mover la Base Monetaria? La deflación sería traumática para el nivel de actividad”.

* “Si tengo demanda de pesos en un esquema fijo controlado por el Banco Central, el sector privado le venderá los dólares al Central para hacerse de pesos. Los pesos van a aparecer. Si eso se aborta, se le mete a la economía una presión deflacionaria totalmente innecesaria”.

* “Creo que el Gobierno no tiene ningún espacio para bajar más impuestos. Los efectos de las reformas estructurales sobre el gasto llevan tiempo. El colchón viene por el lado del crecimiento económico”.

* “Lo que tenemos que ponernos en la cabeza es que la inflación va a seguir bajando en forma apreciable. Con ese desafío hay que convivir fiscalmente. El año que viene debería subir más el superávit primario. Ahora es difícil en un año electoral”.

* “El Gobierno no hizo la reforma laboral que hace falta para generar empleo en el sector privado. El grueso del empleo en el mundo hoy está en el rubro servicios. Hace falta tener un régimen laboral más flexible en la Argentina. Ahí hay una asignatura pendiente. Todavía no se tocaron privilegios de los sindicatos, todavía no se tocó la negociación colectiva”.