Gardel en su gira por Latinoamérica
El primer punto fue Puerto Rico, donde fue recibido con honores. Estas crónicas están basadas en la correspondencia personal del Morocho y de los testigos que vivieron esta verdadera gesta junto a él, los hechos relatados ocurrieron hace 90 años y cada nota corresponde a lo ocurrido una semana antes del momento relatado.
Por Walter Santoro (*)
Gardel y su grupo artístico se embarcaron en Nueva York el 28 de marzo en el vapor “Coamo” rumbo a Puerto Rico, llegando a la ciudad de San Juan el 1° de abril.
La gran acogida del público llevó a que la programación original de 10 días se extendiera hasta el 22 de abril, con un total de 24 actuaciones, tanto en San Juan como en varios de los municipios de la isla.
Realizó presentaciones en Manatí, Arecibo, Mayagüez, Ponce, Rio Piedras, Cayey, Guayama y Cataño. El periodista puertorriqueño Alfonso Azaff, quien había recibido a Gardel el día de su llegada, se une a la gira artística como secretario de Gardel.
La llegada a San Juan de Puerto Rico fue apoteósica. Cuando se produce el arribo del barco, a las seis y media de la mañana, miles de personas se habían reunido para recibirlo. Ya desembarcado, Gardel partió en un coche descapotable rumbo a su hotel.
En el trayecto una impresionante cantidad de gente se lo saludó desde las veredas y el auto debe detenerse en el colegio puertorriqueño de niñas y en el Colegio Superior Central de San Juan, donde fue ovacionado por los alumnos de ambos colegios. Este fervor popular fue el primero de los que más tarde le brindaron, en la misma sintonía de cariño y admiración, todos los pueblos y ciudades que visitó durante la gira.
Guillermo Barbieri, guitarrista que acompañaba a Gardel en la gira, le escribió a su esposa unos días después de la llegada a Puerto Rico: “Con respecto a nuestra estada en este país te diré que Carlos es el ídolo de todos, hay un entusiasmo nunca visto por mí; la llegada a esta fue estupenda, millares de personas lo esperaron en el puerto, en los pueblos, la gente con autos lo esperan en la carretera, además viene escoltado por motociclistas de la policía, bombas, bandas de música y todos quieren tocarlo, cuando saluda y se ríe, dicen ‘que guapo es’, quiere decir ‘qué lindo’, en una palabra, vieja, te diré que es algo de leyenda”.
Durante su estadía en Puerto Rico, Gardel le concedió una entrevista a “Puerto Rico Ilustrado”: “Asediamos a Gardel tan pronto cambió saludos con los que fueron a recibirle y éste, a pesar de que abajo le aguardaba impaciente la multitud ávida de aclamarle, nos concedió una entrevista. No había tiempo para preámbulos (el periodista se apresura a aclarar que la nota ha sido accidentada y que tuvieron que tomar apuntes rápidos) y le interrogamos a boca de jarro: ‘Señor Gardel, ¿algunos datos biográficos?’ ‘Con mucho gusto. Soy porteño como dicen en mi país. Nací en Buenos Aires y (riéndose) no quiero recordar la fecha”. (Sabemos que Gardel no nació en Buenos Aires. El dato falso en la entrevista sin duda lo aportó Le Pera, pues repite lo mismo que ya les había dicho a unos periodistas españoles en Nueva York, poco antes de comenzar la gira. A partir de estas falsas declaraciones, algunos han aprovechado para asegurar que Gardel nació en Bueno Aires, y otros difundieron la frase apócrifa: ‘Nací en Buenos Aires a los dos años y medio’, que a partir de 1983 tuvo mucha difusión, repitiéndola sin fundamento a pesar de que Gardel jamás la pronunció.) Nos quedamos esperando algo que habría de interesar grandemente a nuestros lectores. Pero muy sigilosamente y como el muchacho que quiere hacer una maldad sin ser descubierto, su representante Le Pera nos dice al oído ‘Aunque Ud. no lo crea, el muchacho tiene treinta y seis’. (Otro dato falso aportado por Le Pera y no por Gardel). Entre los periodistas se habían cruzado ya apuestas a que el hombre no llegaba a los veinticinco.
Y prosiguió Gardel, fingiendo no darse cuenta de la aclaración. “Desde muchacho empecé a cantar. Fue una manifestación espontánea y súbita mi afición a la música. Cantaba durante las reuniones de mis amigos y en lo que ustedes llaman parrandas.”