El intendente de Río Gallegos criticó la destrucción del monumento de Osvaldo Bayer

Pablo Grasso, el intendente de Río Gallegos, calificó de "pobreza intelectual" la destrucción del monumento al periodista y escritor Osvaldo Bayer, en Río Gallegos, por orden del Gobierno Nacional.

Grasso indicó que los justificativos que dieron "son totalmente falaces y mentirosos", que se suma "a la decisión política de dos o tres que atacan a una institución" como es la figura de Bayer.

Por otra parte, indicó que "no solamente no avisaron absolutamente a nadie" ni desde el Gobierno Nacional ni desde Vialidad, sino que "tampoco lo justificaron" debidamente, dado que nunca hubo problemas pluviales, como aseguraban, ni contamina visualmente a la gente, porque está situado en el portal de ingreso de Río Gallegos.

 "Fue un golpe, realmente. Metieron la pata y no saben cómo salir. Hoy ves esta decisión de un Gobierno Nacional que, claramente, puede hacer muchas cosas en muchas partes del territorio, pero no lo va a poder hacer en nuestra provincia y mucho menos en nuestra ciudad. Una institución del Estado destruyó un patrimonio de todos. Eso es lo más grave: mandar a una institución gubernamental, que pagamos entre todos, a destruir algo que hemos pagado también entre todos y que representa nuestra Patagonia", manifestó.

Paralelamente, Grasso declaró que "por supuesto" van a volver a levantar el monumento "dentro de lo que es el ejido" pero con otra obra "el daño que han hecho" fue tan grave "que no pueden arreglarla".

"Estuvimos en comunicación con Villalba, el escultor que hizo la obra, y como la destrozaron, la rompieron y la doblaron, nos cuesta más arreglarla que hacerla de nuevo. El daño fue muy, muy, pero muy importante e indignante, porque en realidad lo que marca es la falta de tolerancia que hay", señaló.

Grasso remarcó la importancia de Bayer como figura de la cultura e historia argentina, tanto por sus investigaciones, no solamente en la Patagonia, sino "en lo que fue la averiguación de las huelgas de 1920, de 1921, los 1.500 fusilados" y de cómo la UNESCO reconoció su labor.

"Yo saqué el monumento de (Julio Argentino) Roca del pleno centro de la ciudad, pero lo llevé a un lugar donde tenemos los monumentos de la democracia, que es la Plaza de los Presidentes. Lo dejé a un costado porque no fue parte de la democracia, pero no lo destruí, no lo decapité, no lo tiré. Más allá de no compartir absolutamente nada, es parte de nuestra historia", planteó.

Al ser consultado sobre si van a comunicarse con el Gobierno Nacional, el intendente expresó que "siempre piden dialogar" e incluso afirmaron que pidieron "explicaciones", pero que, esta situación deja expuesta "la intolerancia" que tienen respecto a ciertos temas.

"Imagináte que no tuvieron las agallas de poder hacerlo mismo 24 de marzo, que lo han hecho el día después. Ha sido todo un mensaje para ellos, para los que piensan que realmente está bien fusilar a quien piensa distinto, que está bien atacar al que no comparte sus ideas. Hoy la Argentina está yendo para un camino que tenemos que encauzar, desde la dirigencia política, para poder recuperar la cordura, el bienestar y el respeto al que piensa distinto como tiene que ser",