Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia

Señor Director:

El 24 de marzo se cumple un nuevo aniversario del golpe de estado de 1976, que a partir del año 2002 fue establecido como Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Nada más lejos de la realidad.

Memoria, solo se la emplea selectivamente para recordar las acciones del Estado, pero nada se rememora de los indiscriminados y arteros actos guerrilleros sus homicidios a sangre fría de menores, policías y militares, las bombas en lugares públicos o domicilios particulares, los secuestros de militares y los extorsivos, los robos de bancos, las cárceles el pueblo, por mencionar solo algunos de los aberrantes hechos de violencia a los que nos sometieron estos inmorales.

Verdad, se utiliza una serie de mentiras que a fuerza de repeticiones pretenden reemplazarla, el mascarón de proa son los 30.000 desaparecidos cuando todos sabemos que forzando todos los registros no pudieron superar los 7018  desaparecidos según el RUVTE  (Registro Único de Víctimas del Terrorismo de Estado) elaborado en el año 2015, o el caso del genocidio cosa que nunca sucedió en la Argentina, o disfrazar de héroes a vulgares asesinos como Rodolfo Walsh, si en realidad los hechos les dieran la razón cual sería la necesidad de mentir.    

Justicia, desde el año 2003 se ha utilizado una doctrina jurídica que se aplica, sólo a quienes fueron agentes del estado y en forma retroactiva, sobre hechos ocurridos antes de 1983. De esta forma se viola el artículo 18 de nuestra constitución y luego apoyados en la premisa de “Qui potest plus, potest minus” (quien puede lo más puede lo menos) arrasaron con el derecho y se cometieron todo tipo de arbitrariedades y prevaricatos. A tal punto que hoy nos encontramos con un total de 888 presos muertos en cautiverio o procesados; más de 80 militares dados de baja de sus instituciones, incluyendo los últimos 23 de gran resonancia pública, que quedan en la indigencia aún siendo ancianos y luego de haber aportado toda su vida; 103 presos en penales, con más de 70 años de edad y muchos presos con prisiones preventivas que superan largamente los 3 años y como dice el Dr. Solanet “para vergüenza de los argentinos”.

Lamentablemente esta situación no se puede arreglar porque las arbitrariedades y abusos cometidos ocasionaron daños irreparables, no se puede resucitar a los muertos ni devolverle el tiempo robado a los presos y a sus familias. Pero si podemos intentar atenuar estas consecuencias enviando a sus domicilios a los 103 adultos mayores que aún permanecen en la cárcel, que sin ser peligrosos para la sociedad están ocupando lugares que podrían servir para delincuentes que si lo son. Dejemos en libertad a quienes tienen prisiones preventivas que superan los 3 años y dejemos sin efecto la baja de los militares con condenas firmes, puesto que no hay sustento legal para esta arbitrariedad.

Esto por lo menos sería un comienzo para marchar en la dirección correcta.

 

Cnl (R) Marcelo Liendo

DNI 12.892.150