Doble éxodo, de la obras sociales a las prepagas y de allí al hospital público
Alta concentración en la salud pública
De un total de 660 empresas registradas desde 2010, solo 198 han cumplido con la presentación de la documentación requerida para el Registro Nacional de Agentes de Salud, lo que anticipa una significativa contracción del mercado.
“En salud no existe el mercado, ni los temas de la oferta y la demanda. Tiene que haber una intervención ordenada del Estado que acomode la regla de juego”, destacó a La Prensa Mario Koltan, presidente de Boreal Salud, sobre la compleja situación que atraviesa el sector de la medicina privada en Argentina.
Las recientes decisiones del gobierno nacional en materia de salud han generado una profunda transformación en el sector de la medicina privada y las obras sociales sindicales en Argentina. Mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023, se implementó una desregulación que permite a los beneficiarios elegir libremente entre obras sociales y prepagas, promoviendo la competencia entre los distintos actores del sistema.
Estas medidas se han convertido en realidades palpables que reconfiguran el acceso y la prestación de servicios de salud en el país.
Sin embargo, estas reformas, impulsadas por la intención del Gobierno de ordenar el sistema de salud segmentando claramente los roles del sector público, el privado y las obras sociales sindicales, han traído consigo una serie de desafíos y consecuencias, tanto para los prestadores de salud como para los afiliados, que están redibujando el mapa sanitario argentino.
Uno de los efectos más notables de las nuevas medidas es la significativa reducción en el número de empresas de medicina privada. La obligatoriedad de inscribirse en el Registro Nacional de Agentes de Salud (Renas) ha evidenciado que, de las 660 empresas de medicina registradas desde 2010, solo 198 han presentado la documentación requerida.
Paralelamente, se ha identificado que muchas obras sociales sindicales carecen de los recursos necesarios para garantizar la cobertura mínima obligatoria. De las 297 registradas, solo 80 cuentan con solvencia financiera suficiente, lo que ha generado un éxodo masivo de afiliados, un ajuste significativo en la prestación de servicios y derivando en litigios entre estas y las prepagas.
Se prevé que este proceso continúe en los próximos meses, incrementando la incertidumbre y los desafíos legales en el sector. Mientras tanto, los afiliados enfrentan cambios abruptos en su cobertura, con ajustes en los planes y aumentos de costos que afectan su acceso a la atención médica.
En tanto, este proceso, acelerado por la decisión del gobierno de fijar el 31 de diciembre como plazo límite, marca una fuerte reducción del mercado y un nuevo escenario para el sector.
Mario Koltan, presidente de Boreal Salud, una empresa de medicina privada con 25 años de trayectoria, con cobertura médica a más de 260.000 asociados en las Zonas Centro, Cuyo, Noroeste y Litoral, señaló que “En el ámbito de la medicina privada, las reformas han evidenciado una tendencia hacia la concentración del mercado. Este proceso ha resultado en una reducción notable del número de empresas operativas, consolidando el sector en manos de unas pocas entidades con capacidad operativa y financiera para cumplir con las nuevas normativas”.
Esta concentración del mercado genera preocupación sobre la posible disminución de la competencia, lo que podría derivar en aumentos de precios y una menor oferta de servicios para los afiliados.
EXCLUSION
La crisis en el sector de la medicina privada ha tenido un impacto directo y profundo en los afiliados. El aumento descontrolado de los precios de los planes de salud, impulsado por las empresas que trataban de recuperar la distancia entre los ingresos y los costos en salud, ha provocado que una gran cantidad de argentinos queden fuera del sistema privado.
“Una gran cantidad de argentinos, se calcula que 330 mil, quedaron fuera del sistema”, afirmó Koltan, aunque otras estimaciones elevan esa cifra hasta los 400.000.
Por otra parte, la dinámica perversa que se generó con las devoluciones de dinero ordenadas por el gobierno marcaron un panorama desfavorable para los afiliados debido a que “Esa devolución en 12 cuotas fue pagada por la misma persona a la cual le debían devolverle en 12 cuotas con los nuevos precios”.
De esta forma, se “terminó pagando lo que la empresa privada quería”, ilustró Koltan, evidenciando la falta de un control efectivo por parte del Estado.
En tanto, esta exclusión del sistema privado tendría dos consecuencias principales. Por un lado, los afiliados pasan a depender de las obras sociales de origen o, por el otro, se ven forzados a recurrir al sector público, generando una mayor presión sobre un sistema que ya se encuentra tensionado.
AL LIMITE
El sistema de salud pública, que debería ser el garante del acceso a la salud para todos los ciudadanos, enfrenta serias dificultades para absorber la creciente demanda de los últimos años.
“Los hospitales públicos tienen menos financiamiento porque la Nación se desentiende de las provincias y deja que cada provincia regule con los recursos que tiene”, argumentó Koltan, señalando la falta de una política nacional que coordine y distribuya equitativamente los recursos.
Esta situación genera una profunda asimetría entre las provincias, donde aquellas con menores recursos económicos tienen mayores dificultades para brindar una atención de calidad a su población. El presidente de Boreal Salud ejemplificó esta realidad al mencionar las dificultades de financiamiento en el sector público en el norte argentino.
Así, el incremento en la cantidad de pacientes que acuden a los hospitales públicos, sumado a la falta de recursos, genera una situación de "embudo", donde la capacidad de respuesta del sistema se ve desbordada. “Si antes iban 100 personas al hospital por día, hoy van 140”, ilustró Koltan, evidenciando el aumento de la demanda.
Además, según el especialista, la Nación ha dejado de atender temas nacionales como “la provisión de ambulancias, vacunas y protecciones en las áreas de frontera, lo que agrava aún más la situación de las provincias, que deben hacerse cargo” de estas responsabilidades con recursos limitados.
En tanto, la posible implementación de aranceles en los hospitales públicos es una muestra de la gravedad de la situación y de la necesidad de buscar alternativas para financiar el sistema. “En esta zona del país, quieren cobrarle a los afiliados carenciados o con cobertura, porque los recursos no le alcanzan y le cobran aparte”, explicó Koltan.
DESAFIOS
En este contexto, las empresas de medicina privada enfrentan el complejo desafío de equilibrar los costos crecientes en salud con los ingresos, cada vez más limitados, de sus afiliados.
El especialista advirtió sobre las dificultades que enfrentan especialmente aquellas empresas con bajo volumen de afiliados e ingresos bajos, un segmento que “es cada vez mayor en Argentina”.
El aumento de los costos en salud, impulsado por factores como la inflación y el precio de los medicamentos, pone en jaque la viabilidad económica de muchas empresas. “Hay medicamentos que representan un gasto entre 8 a 17 millones de pesos por mes”, ejemplificó Koltan, ilustrando la magnitud de los gastos que deben afrontar las empresas, especialmente en tratamientos de alta complejidad como la oncología.
Al mismo tiempo, los ingresos de los afiliados se ven cada vez más comprometidos por la situación económica del país.
El directivo del sector de la salud indicó que el promedio de salario de un empleado en Argentina ronda los 880.000 o 900.000 pesos, lo que genera un aporte de 56.000 pesos por mes por cada trabajador. “Si entra soltero, tal vez le alcance a pagar la cuota, pero si entra con la señora o el marido o con un hijo, va a tener que hacer un transporte adicional para que la puedan cubrir”, explicó.
Esta situación se agrava aún más en casos de afiliados con necesidades especiales, como hijos con discapacidad, donde los costos de cobertura pueden ser prohibitivos o se van demorando el pago en el tiempo.
ACCESO GARANTIZADO
En este contexto, Koltan señaló la necesidad de que el Estado regule aspectos clave del sistema, como el precio de los medicamentos, para evitar que los costos se disparen y hagan inviable la cobertura de ciertas patologías. “Si el Estado no ordena el tema precios, costos de los medicamentos, lo que vamos a hacer entre todos, obras sociales, medicina privada, vamos a ir incumpliendo de manera sistemática la obligación de proveer cierta medicación porque no hay cuota que alcance para cubrir su atención por esa patología”, advirtió preocupado.
Por otra parte, sostuvo: “Creo que en salud pública estamos todos integrados, lo público, lo privado y la seguridad social. Lo tiene que comandar el Ministerio de Salud de la Nación con una política única de salud para todo el país”.
Según el especialista, esta política debe tener como objetivo principal garantizar el acceso a la salud como un derecho constitucional, brindando respuestas a todos los ciudadanos y no solo a unos pocos. “Por lo tanto, tiene que haber una política de Estado que aborde la salud y no una salud para pocos”, enfatizó Koltan.
Finalmente destacó la importancia de ordenar el Plan Médico Obligatorio (PMO), estableciendo un "techo de cobertura" claro y definido, para evitar que se agreguen constantemente nuevas obligaciones porque “en salud cada cosa que yo incorporo significa más costos”.