Una gran cantidad de embajadores, académicos, y reconocidas figuras de la vida nacional despidieron en el cementerio de la Recoleta, los restos del embajador Eduardo A. Sadous, fallecido el sábado a los 76 años después de soportar en los últimos meses las alternativas de una grave dolencia. El diplomático en el 2005 denunció que el Ministerio de Planificación, a cargo de Julio de Vido, realizaba "gestiones comerciales paralelas'' con ese país gobernado por Hugo Chávez, por lo que vuelto a nuestro país no tuvo nuevos destinos.
Después de un responso en la capilla del cementerio, despidieron sus restos numerosos oradores, en primer lugar lo hizo el presidente del Instituto Bonaerense de Numismática y Antigüedades, doctor Manuel Martí, quien destacó que Sadous fue presidente de la entidad, a la que sirvió con eficiencia recordando las medallas y el libro del bicentenario de la Bandera editado durante su presidencia y los altos servicios prestados al país como embajador, junto con sus dotes de caballerosidad.
EL CABALLERO
En nombre de la Orden de la Casa de Saboya el doctor Horacio Savoia, comenzó en italiano saludando al caballero, pero más allá de eso destacó la actitud de servicio dentro de la misma ya que de haber ocupado los más altos cargos, al momento de su muerte ocupaba el de miembro del órgano de fiscalización.
En nombre de la Academia Argentina de la Historia, habló el doctor Roberto Azaretto, quien destacó la pertenencia de Sadous a la institución sus profundos conocimientos, pero destacó su vida al servicio de la diplomacia y los tristes momentos que debió soportar cuando gobernado el kirchnerismo.
El ex diputado Ricardo Balestra hizo el elogio de la conducta cívica de Sadous en diversos momentos de la vida nacional, especialmente cuando debió salvar el honor nacional en tiempos de un gobierno corrupto.
Por la Academia Argentina de Ceremonial, hizo uso de la palabra el embajador Guillermo José Fogg, que resaltó la labor que llevó a cabo en la entidad, lo mismo que en el Centro de Estudios de Relaciones Internacionales y Ceremonial, donde se destacó especialmente por su labor docente como en muchas universidades del país y del exterior.
En nombre de la Academia Browniana, de la Academia Argentina de Artes y Ciencias de la Comunicación y de la Junta de Estudios Históricos de la Recoleta hizo uso de la palabra el autor de este artículo. Destaqué la larga amistad que me unía con el extinto, y la común afición al estudio del pasado. Recordé la veneración que tenía por los Castex, una rama de su familia, y también los más diversos ámbitos donde había servido al país.
Cerró la serie de oradores en nombre de los afiliados al Partido Demócrata el doctor Guillermo Mc.Loughlin Breard quien destacó prolijamente la carrera de Sadous en la diplomacia desde 1973, para rescatar el episodio final por el que dio hasta su vida: la denuncia que por propia conciencia hizo de los negocios del gobierno de Kirchner con Venezuela.
Del mismo modo las ingratitudes cuando como candidato a diputado nacional por los Demócratas porteños, en la Alianza de Juntos por el Cambio en el 2017, su nombre fue eliminado sin respuesta alguna. Cuando le fue ofrecida la embajada en el Paraguay, su salud le impidió aceptar tan honrosa designación.
Finalizados los discursos al final de los cuáles fueron muy aplaudidos por los presentes, la numerosa concurrencia que ocupaba la capilla, el peristilo y acompañó los restos cubiertos con la bandera nacional, hasta el panteón familiar, encabezaba la marcha su esposa Delia Maldonado, acompañada por sus hijos, y familiares. Se encontraban presentes entre otros los embajadores Juan Eduardo Fleming, Jorge Hugo Herrera Vegas y Jesús F. Figueroa, Isidoro Ruiz Moreno, Juan José Ghirimildi, Josefina Fornieles de Nazar Anchorena, Rufino Fornaguera Sempé, la diputada del Parlasur Teresa González Fernández; la presidente de Adacre, Carmen Longa Virasoro; Camilo Capelletto y Carlos Francavilla, entre otros.