Suspenden la lapidación de una adultera en Irán

Las presiones internacionales dieron su fruto. El régimen teocrática accedió a revisar la ejecución de una mujer. Amnistía Internacional llama a no bajar la guardia.

Teherán - Blanco de crecientes presiones internacionales, Irán suspendió "para revisar el caso" la condena a muerte mediante lapidación de Sakineh Mohammadi Ashtiani, sentenciada por adulterio y por "colaborar" en el asesinato de su marido, fallecido en 2005.

El portavoz de la cancillería, Ramin Mehmanparast, anunció que la condena por adulterio, que había sufrido otra postergación en julio pasado, "quedó paralizada y está siendo revisada nuevamente por la Corte Suprema", aunque aclaró que "el proceso por complicidad criminal sigue en curso".

Presa desde hace un lustro en la norteña cárcel de Tabriz, esta mujer de 43 años y madre de dos hijos fue sentenciada por haber mantenido relaciones sexuales con dos hombres tras el deceso del esposo. Posteriormente, le imputaron el segundo delito.

Su situación movilizó una importante campaña mundial, dentro de la cual el gobierno brasileño, de buenos vínculos con Teherán, ofreció darle refugio para evitar la pena capital.

La última ejecución a pedradas en la república islámica se remonta a 2007, cuando la víctima fue una adúltera confesa.

REACCIONES

El aplazamiento generó expresiones de beneplácito en los cinco continentes, aunque se renovaron los reclamos a Irán para que respete los derechos humanos y anule la condena.

En ese sentido, el vocero de Human Rights, Majmud Moghaddam, reclamó al Ejecutivo de Majmud Ahmadineyad que "brinde información sobre el estado actual de Sakineh" e instó a "no fiarse" del régimen de los ayatolás "porque en 2007, después de haber suspendido una sentencia a muerte dictada contra dos reclusos, uno de ellas terminó ajusticiado".

Avalando tal temor, medios de prensa locales señalaron que Sakineh podría librarse de los piedrazos, pero sería ahorcada.

"Para salvarla es necesaria una carta de amnistía firmada por el guía supremo, el ayatolá Ali Jamenei", ilustró Amnistía Internacional, que adelantó que continuará con sus acciones de denuncia para que la pena "sea conmutada completamente".

"Ahora, más que nunca, la presión internacional debe ser más fuerte -puntualizó-, para asegurarnos de que no se fabriquen cargos contra ella ligados con el deceso de su marido".

DESDE EUROPA

También saludó el aplazamiento el Parlamento Europeo, que horas antes había aprobado una resolución que repudió el fallo contra Sakineh y declaró "profunda consternación por el hecho de que Irán siga en el grupo de poquísimas naciones, junto a Afganistán, Somalía, Arabia Saudita, Sudán y Nigeria, que practica la lapidación". (ANSA, AP, EFE y Télam)